En una reciente declaración, el presidente de EE.UU., Donald Trump, sugirió una posible "toma de control amistosa" de Cuba. "Algunas personas que viven en EE. UU. quieren volver a Cuba", añadió.
Este anuncio se produce en el marco de un bloqueo energético impuesto por la Casa Blanca al país antillano desde enero pasado.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reiteró este jueves que su país "no agrede, ni amenaza", tras frustrar el intento de incursión de una embarcación con matrícula estadounidense en sus costas.
"Lo hemos planteado en reiteradas ocasiones y lo ratificamos hoy: Cuba se defenderá con determinación y firmeza frente a cualquier agresión terrorista y mercenaria que pretenda afectar su soberanía y estabilidad nacional", escribió el mandatario en su cuenta de X.
- El 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" como Hamás y Hezbolá y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y China.
- Posteriormente, el inquilino de la Casa Blanca reconoció que su Administración mantiene contactos con La Habana e indicó que van a llegar a un acuerdo con Cuba, aunque calificó al país caribeño como "una nación en decadencia" que "ya no cuenta con Venezuela" para sostenerse.
- A su vez, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó: "Esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales".
- Mientras, Moscú expresó su "firme disposición a seguir prestando a Cuba el apoyo político y material necesario". "Por la parte rusa se ha confirmado la posición de principio respecto a la inaceptabilidad de ejercer presión económica y militar sobre Cuba, incluyendo el bloqueo del suministro de energía a la isla, lo que podría provocar un grave deterioro de la situación económica y humanitaria en el país", señaló la Cancillería.


