El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, trazó el domingo pasado las líneas gruesas de su dura política antiinmigratoria, que plantea medidas de deportación para las personas que se encuentran en situación irregular en el país suramericano.
Tras un consejo de seguridad con autoridades locales realizado en la ciudad de Barranquilla (Atlántico), el mandatario afirmó que no dará espacio a la migración irregular.
"Aquí no voy a aceptar migración ilegal. Primero los colombianos, segundo los colombianos y tercero los colombianos", dijo el jefe de Estado.
#Atención | 🔴"Que empiecen los operativos contra la migración ilegal", presidente De la Espriella ordenó el inicio de operativos para deportar migrantes ilegales: "No voy a aceptar la migración ilegal, que empiecen los operativos coordinados… primero los que están cometiendo… pic.twitter.com/4gHp5vqOti
— Canal 1 (@Canal1_Col) August 24, 2026
Se anuncia operativos
De la Espriella también anunció que le dio una "orden clara" a Migración Colombia, para que "empiecen los operativos coordinados con la Policía de Barranquilla para dar con los inmigrantes ilegales", lo que en la prensa ha sido comparado con los despliegues policiales y arrestos de migrantes en EE.UU., que forman parte de la política antimigratoria de su par estadounidense, Donald Trump.
En esa medida, que aún no ha sido detallada por el presidente colombiano, se procedería con prioridad a la deportación de quienes "están cometiendo delitos" y posteriormente de quienes "no tienen regularizada la situación".
"En el término de la distancia tendrán que ser deportados, es una orden presidencial que se debe empezar a cumplir esta misma semana", advirtió.
En su frontal discurso, el mandatario reiteró: "No voy a aceptar a inmigrantes ilegales de donde sea que vengan que estén cometiendo fechorías; se van y los deportamos. Es una decisión política y yo la asumo, y es una decisión administrativa; yo la asumo".
Colombia y los migrantes
Durante su campaña presidencial, De la Espriella matizó su discurso sobre la migración y aseveró que quienes llegaran al país suramericano "respetando la ley serán protegidos y tendrán todas las garantías", mientras que "quien viole la ley migratoria será devuelto a su país sin consideración alguna".
Las políticas de seguridad del actual mandatario se encuentran alineadas con las de Washington, con quien Bogotá desea mejorar las maltrechas relaciones diplomáticas que se vieron afectadas durante la Administración de Gustavo Petro.
A principios de agosto, De la Espriella, anunció que su país se adherirá al Escudo de las Américas, una iniciativa impulsada por EE.UU. con el propósito declarado de combatir el crimen organizado transnacional y las amenazas para la seguridad regional.


