En medio de las tensiones entre Varsovia y Kiev, el diputado polaco Janusz Kowalski instó a que los ucranianos que residen en Polonia sean devueltos a su país.
"Es hora de iniciar un programa para repatriar a los ucranianos de Polonia a Ucrania. Todos deben regresar", publicó este martes en sus redes sociales.
Los ucranianos que llegan a Polonia en busca de una vida económicamente más próspera ya han empezado a experimentar problemas a la hora de intentar obtener el estatus legal de protección temporal, que, más allá de la residencia, les brinda derecho al trabajo sin tener que pasar por procedimientos administrativos complejos, acceso a la sanidad pública y prestaciones sociales.
La prensa local informó esta semana sobre el incremento de las negativas que últimamente reciben los ciudadanos de Ucrania que intentan quedarse en Polonia a largo plazo. El deseado PESEL con estatus 'UKR', número de identificación nacional equivalente al DNI, otorgado a los ucranianos que ingresan al país a causa del conflicto armado en curso, ya no se da a cualquiera.
Crisis diplomática entre Kiev y Varsovia
Las declaraciones se producen en medio de un conflicto diplomático entre Ucrania y Polonia, que se intensificó con la decisión de Vladímir Zelenski de nombrar al Centro Independiente de Operaciones Especiales Norte de las Fuerzas Armadas de Ucrania como 'Héroes del UPA' (Ejército Insurgente Ucraniano).
El UPA fue el brazo armado de la Organización de Nacionalistas Ucranianos*, que durante la Segunda Guerra Mundial buscó establecer un Estado ucraniano étnica y religiosamente homogéneo. Unidades vinculadas al UPA participaron en el pogromo de Lvov de 1941, linchando y asesinando a miles de judíos, y entre 1943 y 1944 perpetraron la masacre de aproximadamente 100.000 civiles polacos en lo que hoy es el oeste de Ucrania.
En ese contexto, el presidente de Polonia, Karol Nawrocki, anunció su decisión de retirarle a Zelenski, la máxima distinción estatal del país, la Orden del Águila Blanca, un galardón que recibió en abril de 2023 de manos de su predecesor, Andrzej Duda.
Nawrocki calificó la decisión del líder del régimen de Kiev de "indignante", "incomprensible y profundamente decepcionante", subrayando que "golpea no solo la memoria histórica", sino también la "confianza construida durante años y en los últimos meses", el "fundamento de la reconciliación" y la "convicción de que la verdad puede ser un lenguaje común" para ambas naciones.
Por su parte, Zelenski acusó al presidente polaco de intentar "elevar el sentimiento de odio hacia los ucranianos". Nawrocki "continúa la lucha política, en principio, dentro de su propio Estado, a costa de elevar el sentimiento de odio hacia los ucranianos: lo mismo que hizo [el ex primer ministro húngaro Viktor] Orbán, y es una historia mala. Considero que esto acabará mal", dijo en una conversación con la prensa.
En respuesta, Nawrocki declaró: "Todos los patriotas comprenden los crímenes cometidos por los nacionalistas ucranianos en tierra polaca y lo dramático que fueron aquellos momentos. La disputa tiene que ver con la percepción de cuestiones históricas y con el hecho de que en Polonia no aceptamos la enseña roja y negra de Bandera", esto último en referencia a Stepán Bandera, el colaborador nazi convertido en héroe nacional en Ucrania.
"No ha habido nada parecido": ¿qué esconde la 'guerra de condecoraciones' entre Ucrania y Polonia?
*El Movimiento Voluntario de la Organización de Nacionalistas Ucranianos, organización reconocida como extremista y prohibida en Rusia (decisión del Tribunal Supremo de Rusia de 08.09.2022).



