La cápsula Starfall, desarrollada por SpaceX, fue lanzada este martes para su primer vuelo de prueba, en un evento que se desarrolló con discreción para evitar filtraciones demasiado específicas acerca de sus potencialidades, reporta Axios.
De acuerdo con el medio, la documentación entregada a la Administración Federal de Aviación de EE.UU. (FFA) sugiere que Starfall podría ofrecer "acceso a la microgravedad y al vacío" a otros fabricantes de componentes espaciales, así como facilitar procesos de "entrega directa de carga crítica a través del espacio" en lapsos prioritarios. El término "carga crítica" aludiría a misiles.
En línea semejante, SpaceX sostiene que su prototipo podría tomar como base los ensayos de fabricación desplegados en la Estación Espacial Internacional y adaptarlos a una escala autosostenible fuera del ámbito terrestre.
La empresa confirmó el lanzamiento en X con este mensaje: "La misión de hoy incluye una demostración de un nuevo vehículo que permitirá un acceso asequible y rutinario al entorno de microgravedad para la investigación científica y la fabricación en el espacio. Tras un vuelo controlado, la nave espacial amerizará en el océano Pacífico".
Los documentos entregados a la FAA precisan que cada cápsula mide unos 0,76 metros de alto, 3,048 metros de ancho y puede trasladar cargas con un peso cercano a una tonelada. Si la cápsula tiene éxito en hacer entregas suborbitales en plazos breves, el Pentágono figuraría como el principal cliente potencial, valoraron desde el citado medio.


