El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irak ha decidido convocar al encargado de negocios de Estados Unidos en el país, Joshua Harris, y al embajador de Irán en Bagdad, Mohammad Kazem al Sadegh, para entregarles notas formales de protesta en vinculación con los ataques dirigidos contra la sede de la Comisión de las Fuerzas de Movilización Popular iraquí en la provincia de Al Anbar y otras zonas, así como contra la sede de la Guardia de la Región de Kurdistán en Erbil.
Asimismo, en el comunicado, dado a conocer tras una reunión de emergencia del Consejo Ministerial de Seguridad Nacional iraquí, se determinó que la cartera "tomará las medidas necesarias para presentar una queja formal ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en relación con los actos de agresión y sus consecuencias", al tiempo que exigirá su cese inmediato.