El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, anunció este lunes que su país suspendió los suministros de electricidad de emergencia a Ucrania, ya que Kiev no cumplió con las condiciones del ultimátum presentado por Bratislava.
"He cumplido con lo que declaré el sábado: 'Si el lunes no se reanudan los suministros de petróleo a Eslovaquia, pediré a SEPS, la empresa estatal, que detenga los suministros de emergencia de electricidad a Ucrania'", afirmó Fico en un video publicado en redes sociales.
Fico precisó que antes de tomar esa decisión quiso hablar por teléfono con el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, y "obtener una respuesta sobre cuándo y si se reanudarán los suministros de petróleo a Eslovaquia". Sin embargo, sostuvo, fue avisado de que Zelenski "no estará disponible para hablar hasta después del 25 de febrero de este año".
"En estas circunstancias nos vemos obligados a tomar la primera medida recíproca de inmediato. Se cancelará inmediatamente después de que se reanuden los suministros de petróleo a Eslovaquia. De lo contrario, tomaremos otras medidas recíprocas", aseguró.
A partir de este lunes, "si la parte ucraniana se dirige a Eslovaquia con una solicitud de ayuda para estabilizar la red energética ucraniana, no recibirá dicha ayuda", explicó el primer ministro.
El jefe del Gobierno eslovaco añadió que, según sus datos, solo en enero de 2026 esos envíos de emergencia necesarios para estabilizar la red energética ucraniana fueron requeridos "dos veces más" que durante todo 2025.
El pasado sábado, Fico lanzó un ultimátum a Ucrania, amenazando con tomar medidas si Kiev no restablecía hasta el 23 de febrero el suministro de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba.
Fico acusó a Zelenski de tratar a Eslovaquia "con malicia" porque su país no apoya el conflicto entre Kiev y Moscú. "Primero, cortó el suministro de gas a Eslovaquia, lo que nos causó daños por 500 millones de euros al año. Ahora ha cortado el suministro de petróleo, lo que nos causa aún más daños y dificultades logísticas", recordó.
La semana pasada, Eslovaquia y Hungría acusaron a Ucrania de chantaje político y suspendieron los suministros de diésel al país eslavo en respuesta a la interrupción del suministro de crudo a través de Druzhba.
Asimismo, solicitaron a Croacia que permita el transporte de petróleo ruso a través del oleoducto Adria.

Ataques contra el oleoducto
A finales de agosto y principios de septiembre del año pasado, el régimen de Kiev perpetró varios ataques con drones y misiles contra el oleoducto Druzhba en territorio ruso, lo que provocó la suspensión del suministro de petróleo a Hungría y Eslovaquia.
Los Gobiernos de ambos países criticaron fuertemente las acciones de Kiev, asegurando que estas no quedarán sin consecuencias. El líder del régimen de Kiev, por su parte, se burló de las consecuencias de los ataques que los militares ucranianos llevaron a cabo contra el oleoducto.
La rama sur del oleoducto Druzhba, que atraviesa Ucrania, transporta crudo ruso hacia Hungría y Eslovaquia, mientras que el ramal norte, que abastecía a Polonia y Alemania, fue cerrado por las sanciones europeas.

